Mostrando entradas con la etiqueta patrimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta patrimonio. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de mayo de 2013

La huella de Badajoz a través de sus inscripciones

Cristiana. Lápida de mármol depositada en un almacén municipal. Donada al Museo Arqueológico Provincial entre 1896 y 1916. Datada en el año 504 d.C. :: HOY
TANIA AGÚNDEZ | BADAJOZ.
Utensilios, monumentos, edificios, tradiciones y sobre todo historias, muchas historias. No hay duda de que Badajoz dispone de un gran legado de vestigios y hallazgos que ayudan a entender a los ciudadanos el pasado de la capital pacense. Uno de los elementos históricos fundamentales para conocer el origen y la evolución de la ciudad son las inscripciones realizadas por los antepasados.
Estas placas, además de aportar información, aclaran muchas dudas. Una de las cuestiones que ha desvelado recientemente José Luis Ramírez Sábada, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria y Doctor en Filología Clásica, es que en Badajoz no existió urbe romana, sino que simple hubo asentamientos de población indígena y romanizada pero sin llegar a tener categoría de ciudad. A esta conclusión llega después de haber estudiado a fondo todas las inscripciones que datan de la Edad

domingo, 7 de abril de 2013

Extremadura, cuna de conquistadores



No fueron ni uno, ni dos, ni tres... Extremadura es la cuna de una docena de grandes conquistadores cuyos nombres se escriben con letras de oro en los libros de Historia. Valentía, agallas y una buena dosis de aventura corría por las venas de jóvenes ambiciosos que lo dejaron todo por seguir la sana locura de Cristóbal Colón en su viaje al Nuevo Mundo. Allí, los extremeños dejaron su impronta, pero aquí también podemos palpar ese triunfal pasado al caminar por la tierra que vio nacer a genios como Francisco Pizarro, conquistador de Perú; Vasco Núñez de Balboa, descubridor del actual Océano Pacífico; Hernán Cortés, conquistador del Imperio Azteca, o Inés de Suárez, fundadora de la actual Santiago de Chile.

La ruta de los descubridores cruza Extremadura para mostrarnos la esencia de un pueblo afable, sencillo y hospitalario que, a pesar de su humildad, guarda vastos tesoros. Iniciamos el camino en Plasencia, ciudad natal de Inés de Suárez, aunque no sólo ella cobra importancia en la conquista de América. De hecho, gracias a las campañas promovidas por los obispos placentinos se descubrió y conquistó la Patagonia argentina y las islas Malvinas, se cruzó el canal de Beagle y se avistó por vez primera la isla de Chiloé (Chile). Entre las calles de Plasencia sobresale la silueta de la catedral (que en realidad son dos yuxtapuestas), aunque tras sus murallas se esconde una buena colección de palacios, restos judíos y casas señoriales.




Francisco Pizarro y Francisco de Orellana, fundador de la ciudad de Guayaquil (Ecuador) y descubridor del río Amazonas, son los culpables de que Trujillo sea una parada obligada en esta ruta. De hecho, la imponente estatua de Pizarro en el centro de la plaza deja atisbar el fervor que la ciudad rinde a su vecino más ilustre. Sin embargo, más allá de la figura de los conquistadores, Trujillo engatusa por el color de sus piedras y la prestancia de su caserío. Coronada por el castillo, construido entre los siglos X y XI con carácter militar, la ciudad se convierte en un amasijo de callejuelas empinadas que invita al viajero a perderse por un pasado de esplendor.

Pero no nos engañemos. Si Extremadura fue la patria de muchos conquistadores es porque, tras la Reconquista de 1492, poco o nada tenían que hacer aquí los precoces hidalgos. Inexistentes batallas, malas cosechas, fuertes hambrunas y pueblos empobrecidos hicieron que los jóvenes extremeños no vieran más futuro que el que se les prometía al otro lado del Atlántico. Hambre de fortuna y sed de fama empujaron a muchos a embarcarse rumbo a las Américas; eso sí, siempre con el nombre de su honrada tierra como seña de identidad.






Una típica villa serrana que creció al abrigo de un milagro es con lo que nos topamos al entrar en Guadalupe, centro de peregrinación gracias a la construcción de un imponente Monasterio declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993. Tal es la devoción por la Virgen que Cristóbal Colón pasó por aquí en varias ocasiones, tanto antes de partir en su primer viaje como después, muestra de su agradecimiento a Nuestra Señora por guardarle en tan célebre hazaña.
De hecho, a la vuelta de su segundo viaje, peregrinó hasta el monasterio y frente a la Virgen bautizó a dos indígenas traídos de América, Cristóbal y Pedro, los primeros aborígenes con partida bautismal.




La ruta continúa por la provincia de Badajoz, pues Medellín fue la tierra natal de Hernán Cortés, que preside la plaza del pueblo en forma de estatua. El topónimo de esta villa aún se conserva en ciudades de Colombia, México y Argentina. El final del camino llega en Jerez de los Caballeros, localidad natal de Vasco Núñez de Balboa, quien en 1513 avistó la inmensidad de un océano al que llamó Mar del Sur, un hito que cambió el mapa del mundo, propició el intercambio de riqueza entre continentes y puso el nombre de Extremadura en el altar de los ilustres; una tierra que ya

martes, 19 de marzo de 2013

'Las Eras del Lejío' de Valle de la Serena son declaradas Bien de Interés Cultural

*** El conjunto está formado por un total de 25 eras empedradas, junto a otras sin empedrar, destinados al trillo de las mieses
Imagen de una de las eras que rodean la localidad.|HOY

La Junta de Extremadura ha declarado como Bien de Interés Cultural, con categoría de Lugar de Interés Etnológico, a 'Las Eras del Lejío' de la localidad pacense de Valle de la Serena, según publica hoy el Diario Oficial de Extremadura (DOE).
Las 'Eras del Lejío' son espacios destinados al trillo de las mieses, mediante el desgrane de las espigas y la separación posterior de los cereales de la paja por lo que son un importante testimonio etnológico, fundamental a la hora de comprender la vida de las poblaciones cerealistas, según el Ejecutivo extremeño.
La zona en la que se ubican tanto el Bien de Interés Cultural objeto de protección como su entorno se localizan a la salida de la población, en la margen oriental de la carretera EX-345.
El conjunto está formado por un total de 25 eras empedradas junto a otras sin empedrar, así como otros espacios anejos.
Estas eras siempre buscaban la disposición horizontal, con la intención de evitar que los granos se fueran desplazando. Por este motivo gran parte de las 'Eras del Lejío' están construidas sobre