| Mateo Simón, sobre el tronco y las raíces del castaño, canta a los árboles y explica a los sorprendidos visitantes la historia y los secretos de estos árboles milenarios |
Es un municipio peculiar, acogedor, desde el cual se sale para hacer la senda de los castaños de El Temblar, donde el cuerpo y el alma se reconcilian con la naturaleza, las aguas vivas y la vacas, que nos siembran el camino con generoso abono. Si van las vacas, voy yo -me digo.
Tras el emotivo ritual de Mateo Simón con los árboles de la finca, uno sale impregnado del espíritu druida que animó a estos celtas primigenios... >>