Aunque las aguas parece que en las últimas semanas han vuelto a su cauce, lo cierto es que la tercera legislatura en la que coinciden el alcalde de Don Benito, Mariano Gallego; y el de Villanueva de la Serena, Miguel Ángel Gallardo, ha arrancado diametralmente opuesta a como lo hicieron las dos anteriores. Si en 2003 y en 2007 los dos mandatarios mostraron su deseo de resucitar el manido asunto de lafusión de las dos poblaciones, lo cierto es que ahora elcambio de ubicación del futuro hospital comarcal ha servido para que ambos ediles se hayan lanzado dardos envenenados, enrareciendo el clima entre ambas ciudades.
El hecho de que la Junta de Extremadura decidiera acercar más la ubicación del centro a Don Benito y alejarlo de Villanueva hizo reaccionar al alcalde de esta última, que no dudó en responsabilizar a su homólogo de «robarles el futuro a los villanovenses» al hacerle partícipe de esta decisión unilateral, según dijo.
Gallardo fue más allá, y acusó a Gallego de querer vengarse de su localidad. «Me indigna cuando dice

