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sábado, 31 de marzo de 2012

Las ruinas del Patrimonio artístico extremeño

En apenas dos semanas se cumplirán dos años del derrumbe de un parte de la muralla Templaria de Jerez de los Caballeros, que data del siglo XIII. Más de 23 meses después, la zona permanece igual y los vecinos que tuvieron que ser desalojados siguen sin poder volver a sus casas.
En Extremadura hay oficialmente más de 300 Bienes de Interés Histórico y Cultural (BIC) repartidos por toda su geografía. El paso del tiempo, la climatología y la mano del hombre han dejado su huella en ellos a lo largo de los siglos. Una huella que no siempre ha sido buena. Por eso es importante su cuidado y su mantenimiento, una responsabilidad que en la comunidad autónoma depende de la Junta de Extremadura. Varios expertos valoran su eficacia.
Pilar Mogollón, historiadora de arte, profesora de la Universidad de Extremadura y experta en patrimonio considera que en la región, en los últimos 30 años ha habido un importante proceso de recuperación y renovación del patrimonio, aunque reconoce que «nunca es suficiente».
El arquitecto Daniel Monfort, miembro de una de las comisiones de Patrimonio de la Junta, apunta que la restauración de un BIC es un proceso complicado en el que se han de superar multitud de filtros. «Sobre todo hay que respetar la normativa vigente, que es muy particular, porque son bienes muy

martes, 6 de marzo de 2012

Patrimonio extremeño en grave peligro

Una veintena de construcciones extremeñas de gran valor histórico-artístico forman parte de la 'Lista roja' del patrimonio español que elabora la asociación Hispania Nostra El puente de Alcántara, símbolo de la región, aparece en la relación


Vista general del Puente romano de Alcántara, del siglo II.
A. F. 04/03/2012
Es uno de los símbolos de Extremadura y Monumento Nacional desde 1924. "Sin embargo ninguna administración se preocupa por su mantenimiento. Hace 150 años de su última reforma y desde entonces no se ha realizado ninguna obra importante para su conservación", se queja Luis Mario Muñoz, alcalde de Alcántara. El puente romano de Alcántara, construido en el siglo I y el único de su naturaleza que hoy sigue soportando tráfico de vehículos, forma parte de la Lista Roja del Patrimonio que está elaborando Hispania Nostra, una asociación dedicada a la conservación del patrimonio español y que tiene a la reina Sofía como presidenta de honor. En total, más de 400 bienes de toda la geografía española forman parte de este listado debido a su estado de abandono y destrucción.
El puente de Alcántara es solo el más significativo de los bienes arquitectónicos extremeños que genera preocupación en Hispania Nostra. En la región existen otros 19 edificios cuyo valor histórico artístico está en riesgo, según esta organización sin ánimo de lucro. El último en incorporarse ha sido el Palacio y la torre de Los Pizarros. Se trata de una construcción del siglo XVI levantada en Conquista de la Sierra por la familia del conquistador trujillano. El edificio fue incluido en la declaración de Patrimonio Histórico de 1949 y, más recientemente, en la ley de Patrimonio de 1985. Pese a ello, Hispania Nostra denuncia su estado de abandono y ruina.
En la relación también aparecen otras edificaciones históricas de la comunidad autónoma, como la villa romana de La Cocosa --cuyo descubrimiento aportó mucho información por su buen estado inicial de conservación y los numerosos utensilios encontrados--, los castillos de Azagada, Trevejo o de Racha Rachel, o los conventos de San Antonio de Padua (Garrovillas de Alconetar) y las Trinitarias (Badajoz). También aparecen conjuntos paisajísticos como el berrocal que rodea Trujillo, amenazado por los proyectos inmobiliarios y de infraestructuras, y restos de viejas construcciones como la Casa Rectoral de Santa María (también en Trujillo) o la ermita de La Encarnación, en el término de Arroyo de San Serván.
"El problema es que las administraciones no se hacen cargo. No es de nadie y ahora, con la crisis, menos. Tan solo hemos conseguido el compromiso de la Consejería de Cultura para realizar un estudio de su situación", explica Luis Mario Muñoz en referencia al puente de Alcántara, uno de los buques insignias del patrimonio histórico de la comunidad autónoma. Las dificultades para conservar toda esa riqueza, ya patentes antes de la crisis, se han agudizado ahora, ya que los recortes también han llegado a este ámbito. Así, por ejemplo, el presupuesto de la Dirección General de Patrimonio de la Junta para proyectos de protección y conservación del patrimonio histórico artístico se ha reducido a 1,5 millones de euros para este 2012, casi 240.000 euros menos que el año pasado.

viernes, 24 de febrero de 2012

Extremadura sin lluvias: Tesoros que descubre la sequía

El encuentro de los ríos Almonte y Tamuja hace unos meses. :: L. CORDERO
SERGIO LORENZO | CÁCERES.

Son tres joyas arquitectónicas que suelen estar bajo las aguas, pero que ahora han salido a la luz debido a la sequía. A poco más de 15 minutos de Cáceres, en la carretera de Torrejón El Rubio, en la confluencia de los ríos Almonte y Tamuja, han surgido una hermosa hornacina y dos puentes del siglo XVI.
A la vista de todos. Si se quiere visitar en coche o moto, se puede dejar el vehículo al inicio del puente que cruza esta zona, y llegar a las ruinas andando en menos de cinco minutos. Algunos ciclistas cacereños que recorren las afueras de la ciudad ya han 'subido' a internet su descubrimiento medieval.
Estos puentes fueron construidos en la época de Carlos I de España, en 1530, para que fuera más fácil ir desde Plasencia a Cáceres, o de Cáceres a Plasencia. Muchos pensaban que por este camino se ahorraba más tiempo que pasando por el puente de Alconétar, en Garrovillas. Se llamaba el camino de Talaván o Vereda Real de Castilla.


En 1846 Pascual Madoz describía así esta construcción: «Se encuentra en la confluencia del río Almonte con el Tamuja, abrazando ambas corrientes de modo que son más propiamente dos puentes, y consta cada uno de un arco y dos ventanas a los costados; se hallan sin pretiles y a pesar de su regular elevación se ve cubierto de agua en las grandes crecidas de los dos ríos. Se les llama los puentes de don Francisco, pues fueron construidos a expensas de don Francisco de Carvajal y Sande, natural de la villa de Cáceres».
Antes, en 1778, Antonio Ponz decía de estos puentes que estaban en una calzada «tan buena como la que hay desde Madrid a Aranjuez».
En medio de los viaductos se encuentra la impresionante hornacina, en la que hay huellas de una reja que seguramente estaba puesta para salvaguardar una imagen.
Puentes y hornacina quedaron sumergidos con el embalse de Alcántara. Hay quien señala que se debería aprovechar este momento para retirar la bella hornacina y colocarla en un sitio visible en Cáceres, ya que el agua la está dañando.


Vea la entrada completa, más fotos y comentarios en la entrada de HOY

domingo, 13 de febrero de 2011

Cáceres, dos videos




Un tesoro salvado de la Inquisición, pero no de la ineptitud y voracidad socialistas

Salvados de la Inquisición

el misterio del sello del judeoconverso
Justo cuando «Crónica» [El Mundo] iba a denunciar la desaparición en Extremadura
de un sello del siglo XVI, de un valor incalculable, en manos
supuestamente de un «alto cargo del PSOE», el viernes apareció. La
pieza forma parte de una biblioteca hallada al picar un muro.




JAIME LÁZARO / A. BLÁZQUEZ

Zapatero embustero

Antonia Ascensión Saavedra acude, como cada mañana, a su trabajo como
directora y profesora de la guardería de Barcarrota (Badajoz). Nada
hace sospechar que Toni, como la llaman todos, es una de las mayores
donantes de patrimonio cultural de Extremadura y protagonista, sin
pretenderlo, de una apasionante historia en la que se entremezclan
esoterismo, cábala, masonería, patrimonio expoliado -y devuelto por
temor al escándalo- y despecho político.

¿El Código Da Vinci? No, pero sí una novela de no ficción y mucha
trama ambientada en Extremadura. Gracias a la generosidad de Toni, una
biblioteca hurtada desde el siglo XVI a las garras de la Inquisición
fue rescatada de su secreto emparedamiento tras ser descubierta en
1992 por el albañil que realizaba una obra en la casa de Antonia. La
Junta de Extremadura les pagó 14 millones de pesetas y se quedó con el
valioso legado. «No nos han tratado nada bien, ni a nosotros ni a la
biblioteca. No cumplen los acuerdos a los que llegamos, tenemos que
estar encima de ellos para que efectúen sus compromisos, y aún así,
muchos no los han llevado a cabo», se lamenta Toni.

Pero lo peor ha sido la misteriosa desaparición, descubierta por
Crónica, de uno de los elementos más importantes del material hallado
y legado por ella, la llamada nómina de Fernando Brandao. Una pieza
única que da sentido a todo el conjunto de libros encontrados y que
hizo posible reconstruir la historia de su propietario, un judío
portugués con un exquisito gusto literario.

La nómina o sello, en lugar de estar en la caja fuerte donde se
conserva el resto de este tesoro bibliográficos, ha estado perdida
durante años. Según las fuentes consultadas por este suplemento, un
poderoso socialista, alto cargo nacional, se la habría llevado a su
casa. Y nadie, ni en la Junta de Extremadura ni entre los cargos
públicos que supieron de su desaparición, quisieron dar la voz de
alarma. Hasta que Crónica ha preguntado a las autoridades extremeñas
por el paradero de la pieza y ésta ha acabado rápida y misteriosamente
reapareciendo este mismo viernes.

La rocambolesca historia termina con una nota de prensa de las
autoridades extremeñas emitida la mañana del 11 de febrero: «Como
consecuencia de la investigación llevada a cabo por la consejería de
Cultura y Turismo, este departamento quiere informar que la
nómina-amuleto de la Biblioteca de Barcarrota se encuentra
perfectamente custodiado y localizado, y que el mismo nunca ha corrido
peligro», decía la comunicación emitida minutos después de otra nota
en la que la Junta reconocía que la nómina estaba perdida.

11 joyas emparedadas

Todo empezó en 1992. Antonia reformaba la segunda planta de la casa de
sus padres para transformarla en su vivienda ante su inminente boda.
El albañil Antonio Pérez se encontraba abriendo una pared cuando el
pico, además del falso muro, atravesó un libro: un ejemplar de El
Alborayque. Junto a este título, castellanización de Al-Buraq, nombre
del corcel con el que Mahoma subió al séptimo cielo, aparecieron otras
nueve joyas bibliográficas del siglo XVI y un viejo y doblado
documento sin igual.

Era lo que en el futuro, y por deseo expreso de la propia Antonia
Ascensión, se llamaría la Biblioteca de Barcarrota: 11 ejemplares
únicos en perfecto estado de conservación, casi todos ellos
relacionados con artes prohibidas para la ortodoxia de la época.
Una edición desconocida de El Lazarillo de Tormes (salida en 1554 de la
imprenta de los hermanos Mateo y Francisco del Canto en Medina del
Campo), El Comentario del Tricasio, El Colofón de Exorcismo de
Mirabile, La Oración de la Emparedada... Y la nómina de Fernando
Brandao, un sello con el que imprimir el siguiente texto, en latín:
«Dichoso tú que has creído en mí sin haberme visto. Porque de mí está
escrito que los que me han visto no creerán en mí y que aquellos que
no me han visto creerán y tendrán vida. Más cerca de lo que me
escribes de llegarme hasta ti es necesario que yo cumpla aquí por
entero mi misión y que, después de haberla consumado, suba de nuevo al
que me envió. Cuando haya subido, te mandaré alguno de mis discípulos
que sanará tu dolencia y os dará vida a ti y a los tuyos».

Se cree que la nómina servía como carta de identificación entre
judeoconversos, como amuleto medicinal para el alma y el cuerpo del
portador, en definitiva, una herramienta para la sanación espiritual.
Pero también tenía un sentido cabalístico y esotérico. Según José
Miguel Carrillo de Albornoz, historiador y experto asesor de
inversiones en arte, «es muy difícil valorar esta pieza ya que no
existen piezas similares a esta con un Tetragrammaton [estrella de
cinco puntas]. Desde luego es un elemento único por su simbología
sobre todo en la zona en la que apareció». Algunos autores atribuyen
la pieza a Miguel Servet (1511-1553), teólogo y ocultista español
ejecutado por herejía. Y es posible que fuera el autor, porque la
nómina esta fechada el 23 de abril de 1551, en Roma, ciudad en la que
Servet vivía en aquella fecha.




MENOSPRECIADOS

Al principio, Antonia no supo de la magnitud del hallazgo. Guardó los
viejos libros, joyas de valor incalculable, en una vulgar caja de
zapatos y comenzó una peregrinación por anticuarios y expertos.
Ninguno supo apreciar el valor de las piezas. «Después de visitar a un
experto anticuario en la calle John Lennon de Badajoz que menospreció
los textos, aparcamos, dejamos los libros en el coche y nos marchamos
de compras. No éramos conscientes del valor que tenían, pero sí que
queríamos saber qué es lo que teníamos entre manos... Hasta que la
Biblioteca Nacional vino al pueblo, no supimos el valor real de los
libros. Intentaron que se los vendiésemos por mucho más de lo que pagó
la Junta, pero yo quería que se quedaran en Extremadura, y a ser
posible en Barcarrota, donde estaba proyectado un centro de
interpretación», cuenta Toni. Un centro que nunca llegó a realizarse.
«Es una promesa electoral incumplida por la consejería de Cultura»,
añade molesto el alcalde del pueblo, Santiago Cuadrado. «Lo ocurrido
me ha llevado a dejar de hablarme con las dos últimas consejeras,
Leonor Flores y Manuela Holgado», dice.

Fue en 1995, tres años después de que el pico del albañil atravesara
aquel libro, cuando el Gobierno autonómico se decidió, por fin, a
adquirir el conjunto de textos por 14 millones de pesetas, un precio
muy inferior al que alcanzaría en el mercado. Sólo El Lazarillo de
Tormes, según los expertos consultados, podría salir a subasta con un
precio inicial de dos millones de euros. «Es difícil comprender cómo
la Junta no ha sido capaz de preservar este patrimonio», insiste la
descubridora del legado.

Antes de la construcción de la Biblioteca de Extremadura en Badajoz,
los libros se custodiaban en la caja fuerte del MEIAC, el Museo
Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo. Sin embargo, el
amuleto fue trasladado sin razón aparente a la caja fuerte del BBVA de
Mérida. Aunque la Junta ha fechado esta semana la desaparición del
sello en 2008, cuando Justo Vila tomó posesión como director de la
Biblioteca de Extremadura, en abril de 2002, el conjunto de Barcarrota
ya estaba incompleto: la nómina y las tapas originales de dos de los
libros habían desaparecido. «Nunca llegaron a estar en mi poder desde
que tomé posesión», declaró Vila.

Lo cierto es que no sólo desaparecieron, sino que se ocultó su
extravío y ni siquiera se denunció. ¿Por qué? Tres consejeros de
Cultura se han sucedido desde entonces, Francisco Muñoz, Leonor
Flores, y la actual, Manuela Holgado, con sus respectivos directores
generales de Patrimonio y Difusión Cultural. «Para que quedara
constancia de que no había desaparecido bajo mi gestión, avisé a los
directores de Patrimonio y Difusión Cultural del momento y registramos
la caja fuerte del BBVA de Mérida donde se supone que debía estar»,
dice Justo Vila a Crónica.

Porque en la cámara del banco no estaba la nómina, reconocida a nivel
internacional y un símbolo para la comunidad hebraica. Tan sólo había
un papel, fechado en 1999, en el que constaba el nombre de la persona
que retiró el amuleto de los fondos: Fernando Tomás Pérez González
(fallecido en 2005), director de la Editorial Regional y tenido por
uno de los próceres de la cultura oficial extremeña (incluso se creó
un premio literario con su nombre en agradecimiento a su labor).

Sin hacer ruido, sin hacer pública la desaparición, se registró el
despacho de Fernando Torres y se pidió a la viuda que buscase entre
sus objetos personales, por si estuviera guardada en su casa. Pero
nada. Ni rastro del amuleto ni de las tapas. Justo Vila se puso
entonces en contacto con la empresa que había digitalizado la
Biblioteca en 1995 por si tenían ellos las piezas. Negativo. Vila sí
elevó -en la primavera de 2002, tras tomar posesión- una acta de
recepción en la que constaba la falta de estos elementos. Pero ni él
ni las autoridades extremeñas denunciaron a la policía, ni hicieron
público el expolio de parte del patrimonio extremeño. El malestar y
las indagaciones de Vila hicieron que tiempo después aparecieran las
tapas de dos de los libros -«de manera casual», dice- en la caja
fuerte del MEIAC, lugar en el que no estaban cuando se realizó la
primera inspección oficial. Pero no el sello.

Las cubiertas ya han sido devueltas la Biblioteca Regional. No así los
volúmenes a los que pertenecen, como Crónica ha comprobado in situ.
Tampoco se tiene conocimiento de dónde han estado las tapas durante el
tiempo que estuvieron desaparecidas.

En Julio de 2008, la Universidad de Extremadura celebró un curso de
verano en Barcarrota en el que se expuso el conjunto de libros y Toni
se reencontró con ellos. «Observó minuciosamente cada una de las
piezas con el orgullo de quien sabe que aquel valioso tesoro estaba
allí gracias a su generosidad y compromiso con Extremadura», recuerda
uno de los presentes. Pero algo faltaba: había un hueco entre todas
aquellas exquisitas piezas. Abanicándose airadamente bajo el seco
calor pacense, inquirió con firmeza a un desconcertado Vila: «Justo,
la nómina no está… Eso sé yo que está en casa de alguien», cuenta el
mismo testigo de la escena. Imprecisiones, titubeos y por fin una
excusa más o menos creíble. La pieza, le explicaron a Toni, estaba
siendo restaurada.

Desde entonces muchos han sido los conocedores del secreto: el
verdadero paradero del singular documento cabalístico. Al parecer,
según cuentan soto voce a Crónica, fue regalada a un alto cargo del
PSOE, que estaría vinculado a la masonería, pero cuyo nombre, por
miedo, «ni las lenguas más atrevidas se arriesgan a pronunciar».

MISTERIOSA APARICIÓN

Las quejas de la antigua propietaria de los libros, quien este mismo
miércoles instaba, con notorio malestar, a que se hiciera «una
inspección a fondo de la Biblioteca de Barcarrota, ante las
negligencias cometidas y la falta de la nómina» y las llamadas de este
periódico a las autoridades (incluidas a Juan Carlos Rodríguez Ibarra,
presidente entonces, y a Fernández Vara, el actual), aceleraban los
acontecimientos. Primero, probablemente para amortiguar el eco de
nuestra denuncia, se hizo llegar a un periódico regional la noticia de
la desaparición. A renglón seguido, la consejería de Cultura respondía
a nuestro requerimiento con una nota de prensa admitiendo la falta del
documento: «Respecto a la Nómina-Amuleto encontrada junto a la
Biblioteca de Barcarrota, la Junta de Extremadura desea realizar las
siguientes aclaraciones: En ningún modo la fecha en la que se detecta
la deslocalización de la nómina ha sido el año 1999, sino que esta
ausencia se detecta a mediados de 2008, cuando se requiere para una
exposición. Desde ese momento, a través de la consejería de Cultura y
Turismo se iniciaron múltiples gestiones para localizar este
documento, analizando documentación anterior y posterior a esas
fechas, en que se la menciona, y realizando búsquedas exhaustivas en
todas las dependencias en las que pudiera encontrarse la misma, dadas
las dificultades de su búsqueda debido a sus reducidas dimensiones (de
escasos centímetros). En la actualidad se está cerrando ese proceso a
través de un procedimiento de investigación interna de conformidad con
lo previsto en el artículo 28 del Real Decreto 33/1986. Si al
finalizar el proceso de investigación no hubiese sido localizado el
documento, se procedería en su caso a la correspondiente denuncia y se
abrirá el procedimiento judicial oportuno».

Minutos después, en todo un malabarismo de eficacia, la propia
consejería encontraba la solución al enigma. El amuleto de aquel judío
portugués estaba... en una caja fuerte de sus propias dependencias.
Pura magia. Para sellar la historia de la misteriosa desaparición de
la nómina, sólo faltaría por identificar al caballero, como en el
Código Da Vinci, oculto en el cuadro. Es decir, aquel que lo ha tenido
en su casa durante años sin que nadie lo delatara.


«La Cazzaria del Arsiccio Intronato»
Una fábula alegórico-sexual en formato diálogado sobre las luchas
políticas de la República de Siena entre 1524 y 1525, Mide 22x14,5
centímetros.




«El Lazarillo»
Impreso en 1554 en una imprenta de Medina del Campo. Mide 14 x 10
centímetros. En subasta, su precio de partida sería superior a los dos
millones de euros.

«Tricassi Cerasariensis Mantuani»
Comentarios a la Quiromancia de Bartolomé Cocles, de finales del siglo
XV o principios del XVI. 256 hojas. Mide 15x10 centímetros.

«Lingua per Des»
Edición en latín de 1538, de Erasmo de Rotterdam. Se trata de un
tratado de moral y ética sobre la lengua como vehículo de
entendimiento. Mide 15,5 x 10,5 cms.

«Confusione della Setta Machumetana»
Traducción al italiano de 1543 de una obra de Juan Andrés, el nombre
cristiano de un alfaquí valenciano. Mide 15 x 10 centímetros.

«El Alborayque»
Panfleto contra los judíos conversos de autor desconocido, fechado en
1465. Dañado por el pico del albañil que lo encontró, fue restaurado
en 1998.

«Chyromantia del Tricasso»
Por las alusiones que hay en los «Comentarios sobre la Quiromancia de
Cocles», debió de ser anterior a 1525. De 96 páginas, mide 15 x 10,5
centímetros.

«Plusieurs traictez, par aucuns nouueaulx...»
Recoge parte de la querella literaria mantenida por los poetas
franceses Marot, Sagon y La Hueterie. De 1539. Mide 11x8 cms.

«A muyto devota oraçã da Empardeada»
Obrita oracional de 1525 que figuró en los índices de la Inquisición
por su carácter supersticioso. En portugués. Mide 9,4x7 centímetros.

«Precationes aliquot...»
Librito o manual de célebres oraciones de la Biblia en hebreo, griego
y latín. Mide 10 x 7 cms.

«Exorcismo Mirabile...»
Tratadito en italiano de 1540 compuesto en nueve capítulos sobre la
obsesión diabólica y sobre procedimientos de exorcización. 15,5 x 10,5
centímetros.

MANUEL SÁNCHEZ / Sevilla

El Mundo


***


Actualización, 14 febrero 2011


Foto J.V. Arnelas (Hoy, Badajoz)

La nómina de Barcarrota ya se custodia en la Bibilioteca de Extremadura

viernes, 1 de octubre de 2010

Extremadura: por la ruta del Emperador en Jarandilla de la Vera

Jinetes, caminantes y viajeros se unen en este trepidante recorrido, que comienza en el parador de la bella localidad cacereña de Jarandilla para llegar al Monasterio de Yuste. Una de las muchas bondades de la zona.






Por Pedro Madera

Un vistazo al mapa y escogemos Jarandilla de la Vera. A poca distancia se encuentra la Garganta de Alardos del río Tiétar, un lugar de esos que son aún un secreto conocido por unos pocos privilegiados. En verano, los que lo conocen se acercan a las charcas o pozas a darse un chapuzón. Es fácil recuperar el espíritu de nuestros veraneos adolescentes, cuando el agua de la Sierra de Gredos servía para probar nuestra resistencia al frío.

El otoño tiene también su encanto y bien abrigado se puede dar un paseo por la zona entre sauces, chopos y fresnos mientras se escucha el agua tronar. Al llegar febrero ya se huele a primavera. Merece la pena acercarse a Jarandilla para participar en la Ruta del Emperador, que este año cumple su décimo primer aniversario. Curiosamente, comienza en el Parador y dura unas tres horas hasta la meta en el Monasterio de Yuste. Jinetes, caminantes y viajeros se unen en una marcha que conmemora aquel viaje que hiciera Carlos V en febrero de 1557.

Así se entiende mejor la Vera, tierra de alcornoques, cerezos y castaños que se alternan con pinos y nogales y sobre todo con amplios campos de pimiento y tabaco. Pero sólo hay que ponerse en ruta y pronto llegan los lugares que esperamos: Cuacos de Yuste, con sus recuerdos del emperador que encontró aquí el refugio para sus últimos días, Aldeanuela y la mencionada Jarandilla, que tiene un cierto aire de capital comarcal, con un palacio de piedra berroqueña y muros almenados en el que vivió Carlos V mientras ponían a punto el monasterio de Yuste.

Desde entonces, han sido muchos los personajes ilustres que se han alojado en él, convertido ya en Parador Nacional. Jarandilla es también famosa por sus bodegas, entre ellas, la más célebre es la Cueva Puta Parió que sirve unos excelentes callos para acompañar su vino. A la hora de buscar rutas caben pocas dudas porque la carretera es sólo una, la que recorre toda la Vera, por Losar, Robledillo, Talaveruela, Valverde, Villanueva, Madrigal.

Por allí saldremos de la comarca, siempre con la Sierra de Gredos a nuestra izquierda vigilando atentamente nuestros pasos. La Vera presume de tener un microclima propio, más dulce que el entorno, y que le ha permitido cultivos como el tabaco o como los cerezos que hoy son también un reclamo turístico al terminar el invierno, cuando florecen cubriendo el paisaje de blanco. Si alguien se anima a ir durante los carnavales se encontrará con tradiciones como la del Pero Palo en Villanueva, cuyos orígenes hay que buscar en las raíces arcaicas y precristianas de España. No es raro que más de un famoso tenga aquí su escondite...

Ocholeguas para El Mundo

sábado, 12 de junio de 2010

Badajoz: Seis detenidos en la operación contra el tráfico de arte más importante de 30 años


  • Se han intervenido vidrios y cerámicas romanas, relieves visigóticos, retablos, esculturas religiosas y objetos de bronce de los siglos XV, XVI y XVII, piezas de marfil, muebles de época, 25 pistolas y 11 armas largas

  • República/Efe | Badajoz Publicada el 11-06-2010
    Una red de contrabandistas de bienes culturales y armas que operaba entre España y Portugal ha sido desmantelada en la operación policial más importante de los últimos 30 años y en la que se ha intervenido gran cantidad de piezas romanas, visigóticas o de los siglos XV, XVI y XVII, entre otras, y detenido a seis personas. A los arrestados, cinco extremeños y un onubense, se suman otros siete personas imputadas, según se ha informado este viernes en rueda de prensa en Badajoz.
    Escultura recuperadaEn ella han estado presentes la subdelegada del Gobierno en Badajoz, Yolanda García Seco; el jefe superior de la Policía Nacional en Extremadura, Ángel Galán; y el comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría General de Policía Judicial, Serafín Castro.
    En la actuación policial han colaborado la Brigada de Patrimonio Histórico de la UDEV, la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Extremadura, las comisarias provinciales de Málaga y León y la malagueña de Marbella, además de expertos arqueólogos de la Junta de Extremadura y de Castilla y León, encargados de valorar las obras de arte incautadas.
    Se han practicado 30 registros en distintas localidades de Badajoz, Huelva, León y Málaga e intervenido multitud de piezas, entre las que destacan vidrios y cerámicas romanas, relieves visigóticos, retablos, esculturas religiosas y objetos de bronce de los siglos XV, XVI y XVII, piezas de marfil, muebles de época, 25 pistolas y 11 armas largas.
    La red desarticulada utilizaba camiones de pequeño y mediano tonelaje para llevar a cabo el intercambio de bienes culturales, cuya compra-venta se producía en localidades fronterizas a Badajoz provincia para posteriormente ser almacenadas o trasladadas a otros municipios. Además, los agentes están investigando la participación de esta red en el expolio de restos arqueológicos en Extremadura y están centrando sus pesquisas en la localización de un yacimiento, posiblemente funerario.
    A raiz de un escrito anónimo
    Castro ha indicado que la investigación se inició a raíz de un escrito anónimo enviado a la UDEV y ha precisado que la organización estaba compuesta por ciudadanos españoles y portugueses que expoliaban o traficaban con las piezas.
    La Policía Española ha facilitado información a los agentes lusos para que prosigan la operación en el país vecino, para comprobar si los objetos intervenidos provienen de hechos delictivos. Asimismo, ha hecho hincapié en que los implicados en la operación, entre los que había relaciones comerciales y personales, “se vienen dedicando a estos menesteres desde hace mucho tiempo”. Uno de ellos, con un importante poder adquisitivo, “prácticamente controlaba a los demás, según Castro.
    Galán ha informado de que la mayor parte de las piezas han sido localizadas en las localidades pacenses de Fregenal de la Sierra y Montijo, aunque también se han hallado en León, Marbella, Huelva o Cáceres.
    Muchas piezas incautadas permanecen actualmente en el Museo Arqueológico de Badajoz para su correcta conservación y por razones de seguridad, dado que algunas son “irreemplazables” y otras, como unas vasijas, datan del año 1.500 antes de Cristo.

    domingo, 30 de mayo de 2010

    Cáceres, capital del arte contemporáneo

    Domingo , 30-05-10
    «Nadie tenía fe en mí», dice Helga de Alvear. En un país de pocos coleccionistas como éste, sorprende que no se hayan rifado una colección como la suya, una de las mejores de arte contemporáneo de Europa. Todo lo contrario. Han sido muchas las negativas que se ha encontrado la galerista en el camino. Y eso que la cedía gratis. Su única condición, tener un edificio adecuado (una funda, como ella dice) para exhibirla. Se perdieron esta excepcional ocasión San Sebastián, Vigo, Granada... Acostumbrados a ver cómo nacen museos como setas por toda España, sin colecciones con que llenarlos, resulta extraño que dejaran escapar esta oportunidad. Pero ella no se rindió; tenía claro que debía quedarse en España: «Éste es mi país».
     
    El más listo fue el ex presidente de la Junta extremeña Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Helga lo conoció en Mérida gracias a su amigo José María Viñuela. Unos minutos bastaron para que surgiera el feeling. Ibarra dijo que la colección se quedaría en Extremadura y así ha sido. «Se tiró a una piscina vacía; otros no tuvieron valor», afirma Helga. El próximo día 3 ve la luz en Cáceres el Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear, que acogerá 2.500 obras de los mejores artistas contemporáneos. Y lo hará por todo lo alto, con una fiesta a la que acudirá lo más granado del arte nacional e internacional, incluidos muchos artistas presentes en su colección. De momento, será una inauguración a medias. Se encargó a los arquitectos Tuñón y Mansilla la rehabilitación de una casa-palacio (la llamada Casa Grande) de 3.500 metros cuadrados en la calle Pizarro, cuyas obras se han prolongado cinco años, con un presupuesto de 9 millones de euros. En este espacio irán rotando los fondos de la colección Helga de Alvear. La puesta de largo será la muestra «Márgenes de silencio», un proyecto de Viñuela que incluye una selección de 115 obras y que se podrá ver hasta el 10 de enero de 2011.
     
    Todo atado y bien atado
     
    Una segunda fase prevé la construcción de un edificio anexo de nueva planta, de 10.000 metros cuadrados, para el que se contará con un presupuesto de 14 millones de euros. Se encargarán de las obras los mismos arquitectos. No hay fecha aún, pero se calcula que no esté terminado antes de dos años y medio. Será entonces cuando se pueda apreciar en todo su esplendor esta colección. En total, la inversión será de 23 millones, y se harán cargo de ella la Junta y la Universidad de Extremadura, la Diputación y el Ayuntamiento de Cáceres, y la Caja de Extremadura, miembros todos ellos de la Fundación. Helga lo tiene todo atado y bien atado gracias a sus abogados del bufete Uría y Menéndez. Si no se cumple lo estipulado en el contrato, advierte que se llevaría su colección: «Cuando esté terminado el nuevo edificio lo enviaré todo».
    Una semana antes de la inauguración mantenemos un encuentro con Helga de Alvear en el nuevo centro. Está cansada por todo el ajetreo, pero se la ve feliz. «Es un regalo muy grande que me hace España, pero todo esto va a pertenecer a Cáceres», dice Helga mientras ejerce de cicerone de lujo por el centro. Quién mejor que ella para hablarnos de su colección. Cada obra tiene su historia y, a pesar de que son más de 30 años los que lleva coleccionando, las recuerda todas. Su acento y su fuerte carácter delatan su origen alemán (nació en Kirn en 1936), pero ella se siente cien por cien latina. Llegó en 1957 a nuestro país para aprender español y aquí se quedó por amor. Lleva 51 años casada con el arquitecto Jaime de Alvear. Dice con mucha tristeza que su marido no podrá acompañarla en la inauguración debido a su delicado estado de salud.
     
    Coleccionista impulsiva
     
    Es una coleccionista apasionada e impulsiva. «Coleccionar es mi único vicio», confiesa. No se colecciona, dice, con los oídos, sino con los ojos: «No me interesa quién vende una obra, ni el artista que la ha hecho, ni si es fotografía, óleo o escultura... La compro si me enamoro de ella». Ya se ha enamorado más de 2.500 veces. No ha vendido nunca ninguna obra de su colección: «Algunos galeristas compran obra para revenderla después, por pura especulación. Yo no». Le debe todo lo que sabe de arte a Juana Mordó, con quien trabajó muy estrechamente. Ha sido autodidacta: «Estudié Bachillerato e idiomas. A veces me he equivocado, pero he ido aprendiendo leyendo libros, revistas, biografías de artistas...»
    Su primera compra, allá por 1967, fue un zóbel. Su precio: 50.000 pesetas. «Juana Mordó me dejó pagar 5.000 al mes. Por eso yo hago lo mismo con mis clientes». La última adquisición, hace poco, una pieza de Los Carpinteros expuesta en Ivorypress. El precio más alto que ha pagado nunca por una pieza es 350.000 euros. Fue por «Dame la cabeza de San Juan Bautista», una pieza histórica de Marlene Dumas. Al galerista Jay Joplin le compró una obra de Jeff Wall. Ahora quiere venderle una pieza de Doris Salcedo. «No le compraré nunca más», dice sacando su carácter teutón. Nunca ha comprado en subasta: «No me gusta entrar en ese mundo». Es tal su impulso comprador que, recién operada de cadera, se plantó con dos muletas en la galería Distrito Cuatro para comprar una pieza del Atelier van Lieshout, presente en la muestra. También pasamos ante una pieza de Juan Muñoz que compró en ARCO en el 87: «Juan me dijo que yo era su primera coleccionista española». Entre las obras preferidas de su colección, «El ídolo», de Paul McCarthy, con el que posa.
     
    No soporta el arte decorativo, le gustan «los artistas comprometidos, que digan algo. Me tienen que hablar las obras». Cuelga en la muestra una obra que compró a la galerista parisina Denise René para convencerla de que volviese a ARCO. Durante el recorrido nos sigue contando anécdotas y contemplamos obras de Dan Flavin, Kapoor, Gursky, Tillmans, Spalletti, Rebecca Horn, Uslé, Mariko Mori, Jenny Holzer, Mona Hatoum, Araki, Tacita Dean, Whiteread, Rhoades, Schütte, Fiona Tan, Beuys, Warhol, Thomas Ruff, Bourgeois, Baldessari, Equipo Crónica, Ai Weiwei, Santiago Sierra...
    Su mejor recompensa
    En el lugar donde se construirá el nuevo edificio se ha instalado una carpa para la fiesta del día 3. En el centro se ha instalado un espectacular árbol de aluminio de Ugo Rondinone, que compró el año pasado en Frieze. Haber apostado por artistas que no conocía nadie y hoy son muy importantes es, para ella, su mejor recompensa: «Demuestra que lo he hecho bien».
    Tiene tres hijas: María (compositora), Ana (organiza festivales de vídeo) y Patricia (en principio iba a ser su sucesora en la galería, pero se casó y su vida ha ido por otros caminos). Viendo los problemas que tienen otras coleccionistas de este país con sus vástagos, ¿han entendido sus hijas esta donación? «Sí. Les regalo una obra cuando me lo piden. A mi nieto, tras una operación, le regalé un polke». ¡Vaya chollo de abuela! Hemos visto ya parte de la Colección Helga de Alvear en exposiciones en Barcelona, Badajoz, Lisboa, Hamburgo... y el año pasado en ARCO, bajo el título «So What» (¿Y qué?), parafraseando a su amado Miles Davis.
     
    No quiere que este centro sea un museo. «Hay muchos y se han convertido en kunsthalles. Los grandes museos quieren exponer a artistas jóvenes. Pero si eres mayor, por mucho que te operes, lo sigues siendo. El «Guernica» está bien donde está y punto». En cuanto a la polémica sobre ARCO, dice que «ha sido una de las diez mejores ferias del mundo, pero nos la hemos cargado nosotros. Ifema está viciada. Habría que buscar, como en Basilea y Frieze, un empresario que además sea sponsor. Si la feria depende de las instituciones, éstas siempre querrán intervenir».
    Cáceres será visita obligada para los amantes del arte... y del bon vivre. Tuñón y Mansilla también han creado un Relais & Châteaux en el casco antiguo de la ciudad, que abrirán en otoño los dueños del restaurante Atrio.
     
    ABC

    domingo, 2 de mayo de 2010

    Un Gibraltar extremeño: ¿Por qué Guadalupe pertenece a Toledo?


     
    «¿Se imaginan que la Virgen del Pilar de Zaragoza perteneciera a
    Cataluña? ¿O la de Montserrat a Aragón? Pues eso es precisamente lo
    que ocurre en Extremadura con su patrona, una aberración histórica y
    una anomalía pastoral». José Julián Barrigas, portavoz de la
    asociación civil Guadalupex, sintetiza así «la incongruencia» de que
    el Monasterio de Guadalupe, ubicado en la provincia de Cáceres,
    pertenezca desde el siglo XIII a la archidiócesis de Toledo.

    Se trata de «un anacronismo histórico que representa una afrenta para
    los extremeños, porque ninguna otra comunidad autónoma toleraría que
    su patrona perteneciera a una circunscripción distinta a su propio
    territorio, lesionando así su dignidad como pueblo», analiza Barrigas;
    «y esto no pasa en otro lugar de Europa».

    Es el Gibraltar extremeño. Un problema no sólo de prestigio, también
    de sentido común. Por eso, en los últimos meses se ha despertado un
    movimiento ciudadano que exige a la jerarquía eclesiástica que el
    Monasterio de Guadalupe y los 31 pueblos de Extremadura que están bajo
    la jurisdicción eclesiástica toledana pasen a la tutela extremeña.

    El primer paso de este colectivo fue reunirse con los tres obispos
    extremeños (Francisco Cerro, de Coria-Cáceres; Amadeo Rodríguez, de
    Plasencia; y Santiago García Aracil, de Mérida-Badajoz), junto con el
    arzobispo-emérito de Mérida-Badajoz, Antonio Montero. Se les solicitó
    una mayor implicación en este proceso de recuperación, «y están por la
    labor porque también les ayudaría a ellos para su programa pastoral
    conjunto», declara el portavoz de la asociación Guadalupex.

    Luego, promovieron que el PSOE y el PP votaran a favor de dicha
    iniciativa en el Parlamento extremeño. Incluso en la Casa de América
    de Madrid, el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, hizo un
    llamamiento a la comunidad iberoamericana: «Hace 104 años se decidió
    que la Virgen de Guadalupe fuese la patrona de Extremadura y, desde
    entonces, hemos mantenido nuestro corazón en Extremadura y la cabeza
    en Toledo, y lo correcto es que tanto la cabeza como el corazón deban
    de estar en el mismo cuerpo», conminó.

    (...)

    Consciente del clamor de sus propios fieles, el obispo de Plasencia,
    Amadeo Rodríguez, declara que «los obispos extremeños no han dejado
    jamás de activar el expediente presentado ante la Santa Sede». Añade
    que «actualmente se está a la espera de que la Comisión encargada de
    hacer un informe sobre la petición emita un dictamen, que sería el
    paso previo a una decisión definitiva».

    Para el sacerdote franciscano José Arenas Sabán, la resolución del
    conflicto es difícil: «Una cosa es el romanticismo, porque a todos nos
    gustaría que la patrona perteneciera oficialmente a Extremadura, y
    otra es la realidad, porque no sólo es el traspaso del Monasterio,
    sino también la organización eclesial de 31 pueblos y parroquias
    extremeñas pertenecientes a Toledo».

    El problema radica, según Sabán, en que «en estos momentos es
    imposible que desde Extremadura se le puedan dar un servicio porque no
    hay curas suficientes». «De hecho, aquí lo habitual es que un solo
    sacerdote se ocupe de varias poblaciones a la vez, mientras que en la
    Archidiócesis de Toledo hay dos o tres curas jóvenes recién ordenados
    para cada localidad».

    (...)

    La lucha, por tanto, se prevé larga, «porque se trata de un campo, el
    del poder eclesiástico de Toledo, lleno de minas», indica Barriga,
    quien recuerda que fue en 1222 cuando el entonces arzobispo de Toledo,
    Rodrigo Jiménez de Rada, un gran señor feudal, adquirió, mediante
    compra, los derechos sobre los territorios orientales extremeños.
    Terrenos que pertenecían al conde Alfonso Téllez, que, a su vez, los
    poseía por razón de conquista a los musulmanes.

    «Nada ha cambiado desde entonces, a pesar de que, no hace demasiado
    tiempo estuvo a punto de firmarse el cambio, pero Antonio Cañizares,
    al tomar posesión como nuevo prelado de Toledo, se echó atrás cuando
    había dado el visto bueno su antecesor, Francisco Álvarez», recuerda
    Barrigas. En su opinión, «siempre ha podido más la presión del clero
    toledano, que tiene mucho poder dentro de la Iglesia y no quieren
    perder la joya de la corona que significa tener bajo su poder a
    Guadalupe, un gran centro mariano».

    Para José Julián Barriga, el problema se sustenta en el oscurantismo
    de la Iglesia: «Roma siempre ha expresado que mostrará su beneplácito
    si ambas partes, es decir, los obispos toledanos y extremeños, se
    ponen de acuerdo». En definitiva, la pugna por la joya de la corona
    extremeña, Guadalupe, acaba de iniciarse después de mucho tiempo
    aletargada. La impresión es que sólo se está escribiendo el primer
    capítulo.

    DAVID VIGARIO / Cáceres, El Mundo

    martes, 23 de marzo de 2010

    Patrimonio echa a los monjes de Yuste para hacer un hotel


    Patrimonio echa a los monjes de Yuste, donde quiere hacer un hotel, según La Gaceta.

    Los vecinos de la localidad cacereña hablan de "desamortización encubierta". Los seis jerónimos del monasterio se mudan momentáneamente al Parral, en Segovia.

    Madrid.- La totalidad de los monjes jerónimos de España (o del mundo –si se quiere ver así–, puesto que esta orden histórica nunca ha rebasado nuestras fronteras) se concentra en la actualidad en el monasterio de Santa María del Parral, en Segovia. Hasta allí se trasladaban a finales de 2009 los seis jerónimos del monasterio cacereño de Yuste, hartos como estaban de soportar las presiones de Patrimonio Nacional. El organismo dependiente de Vicepresidencia del Gobierno (María Teresa Fernández de la Vega) firmaba en 2004 un convenio con la orden, en virtud del cual aquél pasaba a gestionar el bello complejo arquitectónico que eligió el rey Carlos V para acabar sus días. A partir de ese momento, Patrimonio emprendió algunas actuaciones menores, como la mejora del estacionamiento de vehículos en los accesos al conjunto monumental. Poco más.

    jueves, 18 de marzo de 2010

    VIDEO: Guadalupe, luz que ilumina


    Untitled from Ruralita on Vimeo.

    Es una aproximación con retórica turística, para la promoción de los espectaculares encantos de la región. Una elaboración exquisita y una musicación relajante, chill extremadura, son argumentos contundentes: Extremadura tiene mucho que ofrecer en el mundo turístico.
    Me gustaría dejarlo puesto en los comienzos de este blog dedicado a mis viajes extremeños no tan frecuentes como me gustaría.

    Acotación personal: Observo que el realizador de este magnífico video es un ibicenco, es decir, Hervé Tirmarche, a quien conozco pues estuvo casado durante varios años con la actriz Ángela Molina, que vive en Santa Eulalia (Ibiza).
    Un gran trabajo, Hervé. Te felicito.