lunes, 21 de noviembre de 2011

Once puentes y un túnel en 26 kilómetros de AVE

Extremadura, la región de los puentes difíciles. Valdría como eslogan turístico para intentar atraer al gremio de los arquitectos, los aparejadores y algunos ingenieros. Y serviría también para resumir una realidad: entre los de los coches y los de los trenes, la zona norte de la aregión va acumulando algunos de los viaductos más espectaculares no ya de España, sino de Europa. 
La autovía A-66 luce su 'puente tuneado', como bautizaron los técnicos que participaron en su construcción al de Arcos de Alconétar, que contó con un sistema de montaje que hasta entonces no se había empleado en Europa, pero que una vez terminado, se movía con la ligereza de una bailarina en cuanto el aire soplaba a 30 kilómetros por hora. Es lo que los técnicos llaman resonancias o efecto túnel de viento. La solución fue 'tunearlo', o sea, soldar a lo largo de todo su

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El Gobierno de Vara pagó 200.000 euros por el alquiler de un local que nunca usó

  El secretario general de PSOE del Extremadura, Guillermo Fernández Vara (Efe).

 
La Sociedad de Gestión Pública de Extremadura (GPEX) supuso una auténtica vía de agua para los recursos públicos en el Gobierno del socialista Guillermo Fernández Vara. El holding de empresas públicas extremeñas pagó en menos de dos años 200.000 euros por el alquiler de un local que nunca llegó a utilizar. La Administración había garantizado un contrato blindado por cinco años con las empresas arrendadoras, pero al cabo de doce meses lo resolvió anticipadamente desembolsando una jugosa indemnización.

La operación se fraguó en abril de 2009, cuando GPEX alquiló por cinco años una nave de 1.224,25 metros cuadrados y un aparcamiento adyacente de 981,50 metros en la calle Octavio Augusto de Mérida. La renta se fijó en 6.000 euros al mes sin fianza, pero sorprendentemente, a petición de la sociedad pública que dirigía Jaime Ruiz, se incluyó una cláusula de blindaje de tres anualidades por valor de 216.000 euros.
Un año después, en octubre de 2010, el organismo decidió resolver el contrato de forma anticipada, sin que la nave hubiera sido ocupada nunca. El resultado de la operación no pudo ser menos eficiente para las arcas públicas: GPEX pagó un total de 199.913,80 euros por un local y un aparcamiento que no llegó a utilizar, y tras haber firmado un contrato blindado. La principal empresa agraciada fue Famingel S.L, dueña de la nave, aunque el propietario del aparcamiento, Los Bodegones C.B., también salió beneficiado de su relación con la Junta extremeña.

Famingel consta en el registro como una sociedad dedicada a las actividades inmobiliarias y a las gestiones administrativas, y su administrador único, Laureano Ingelmo, es un conocido empresario en Mérida, fundador de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de la localidad. En 2009, esta empresa recibió 52.200 euros de la Junta en concepto de alquiler, y en 2010, 52.909. Por su parte, Los Bodegones cobraron 10.440 euros el primer año, y 10.024.80 en 2010.
No obstante, lo que elevó notablemente el coste de este alquiler fantasma fue la indemnización pactada de 74.340 euros por haberse incumplido el compromiso de cinco años. En total casi 200.000 euros, sin que el actual Gobierno extremeño haya podido identificar las razones por las que se arrendó dicho espacio en unas condiciones tan onerosas y sin un uso definido.

3.480 euros a una ‘elegida’ inmobiliaria

Por otra parte, a los costes de alquiler hay que añadir 3.480 euros abonadas a la inmobiliaria con sede en Mérida que llevó a cabo la transacción, Habi-T. Se da la circunstancia de que es la misma agencia donde trabaja la pareja sentimental de Jaime Ruiz, entonces director de GPEX.
Este caso se suma a otras decisiones controvertidas de GPEX de la que ha dado cuenta este diario, como el encargo de informes a una fundación pública por 118.000 euros para dar “cobertura” a un concejal del PSOE en Badajoz. Ruiz, como responsable del holding de empresas públicas, instó a la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología de Extremadura (Fundecyt) a que fichara a este edil a cambio de concederle la contratación de informes sobre redes sociales y software libre con que financiar su salario.

Esta situación llevó al “límite económico” a la citada fundación, ya que a GPEX no cumplió a tiempo con los pagos de varios de estos informes ad hoc. Por ello, David Carmona, director de Fundecyt, denunció que se había llevado a este organismo a una “situación insostenible”, ya que también tenía que sufragar el coste de otro cargo del PSOE incluido en la plantilla, el ex alcalde de Barcarrota.

lunes, 14 de noviembre de 2011

El derroche socialista en Extremadura alcanza cifras mareantes









Sueldos de lujo en la alta dirección mientras el PSOE presumía de austeridad

Canal Extremadura Televisión, otro 'agujero negro' de las televisiones autonómicas

Con el paro en la región por las nubes, se pagaron cuatro millones de euros para la retransmisión de los partidos de la Champions.

 

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viernes, 21 de octubre de 2011

ASEGURÓ QUE ‘OPINA EXTREMADURA’ HABÍA SALIDO GRATIS Vara ocultó una factura de 500.000 euros por una web oficial que ya no funciona

Alberto Mendoza - El Confidencial
 
El cambio de color político en Extremadura no ha sido precisamente tranquilo y sigue deparando sorpresas, la última de ellas por valor de medio millón de euros. Según ha averiguado El Confidencial, el ex presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, gastó más de 500.000 euros en una web oficial que presentó al público por todo lo alto, pero ocultó la factura a los ciudadanos, a quienes aseguró que no había “costado un euro”.
La página está actualmente fuera de servicio, ya que el Gobierno extremeño debería pagar cerca de 200.000 euros adicionales para renovar su funcionamiento.
Vara se implicó personalmente en diciembre de 2010 en el lanzamiento de ‘opinaextremadura.es’, una página web con la que pretendía fomentar el diálogo entre los extremeños y su Gobierno cuando apenas restaban cinco meses para las elecciones autonómicas. “Esto hay que hacerlo porque es necesario. No porque sea moderno. Esto hay que hacerlo porque es la única manera de poder hacer y estar con toda una generación de gente”, afirmó el dirigente socialista durante la presentación del portal. No obstante, matizó que aprobó el proyecto en plena crisis porque no le había “costado un euro” a Extremadura.

“Les confieso que muy probablemente en un escenario de crisis como en el que vivimos, si no hubiera sido porque Telefónica ganó un concurso de la Junta hace unos años y se comprometió a desarrollarnos un proyecto tecnológico como mejora, y hemos elegido éste, muy probablemente no habríamos podido hacerlo”, sostuvo Vara. Sin embargo, lejos de resultar gratis a las arcas públicas, la web costó 513.300 euros.

En concreto, 19.802,47 euros en concepto de “modelización operativa”; 7.376,54 por “definición de contenidos”; 64.098,51 por “difusión y captación de participantes”; 99.400,19 por  “servicio de mantenimiento estratégico y operativo”; 205.603,67 por “diseño y desarrollo de la plataforma eDemocracia”; 24.056,50 por “servicio de mantenimiento correctivo”; y 14.662,12 por “servicio de hosting y distribución de contenidos digitales”. Un conjunto de servicios que no fue objeto de contratación administrativa y a cuyas cifras hay que sumar el IVA.
Pero los gastos no terminan ahí. Si el nuevo Gobierno del popular José Antonio Monago quiere actualizar los servicios de la web y que ésta vuelva a estar disponible, deberá pagar otros 173.975 euros. De acuerdo con fuentes próximas a la administración autonómica, el Ejecutivo no tiene intención de renovar el contrato, ya que pretende reorganizar el “entramado digital” de más de 400 webs oficiales existentes en Extremadura. Además, el resultado de ‘opinaextramadura.es’ desde diciembre de 20120 no ha sido muy relevante: se registraron 2.175 usuarios, pero solo el 0,5% se mantuvo activo, y apenas se enviaron 300 iniciativas ciudadanas.
Guerra de acusaciones por ‘enchufismo’ en la Junta
Vara mantiene un perfil polémico fuera y dentro de su partido desde que cayó derrotado el pasado mes de mayo. El lunes, el político socialista arremetió en su blog contra PP e IU por dedicarse a enchufar a “allegados y familiares”. Entre otros casos, denunció que el presidente de la Asamblea había contratado a su primo como conductor, del mismo modo que el coordinador de Presidencia había optado por el cuñado de Monago como chófer. Por otra parte, apuntó que la vicepresidenta extremeña había nombrado jefa de gabinete a la pareja de uno de los consejeros de Gobierno, mientras que su propio marido era contratado como jefe de prensa del Ayuntamiento de Cáceres.

El ex presidente de la Junta terminaba su relato desafiando al PP a encontrar un solo caso similar ocurrido durante el mandato del PSOE en la Junta. Los populares no tardaron en contraatacar retando a Vara a examinar “cargo a cargo y familiar a familiar” los nombramientos realizados durante los últimos 28 años. Además, desde el PP han respondido con casos como el del alcalde de Villafranca de los Barros, que contrató a su hermana como secretaria; o la ex alcaldesa de Plasencia, quien eligió a su prima para el mismo puesto.

El Confidencial

Queso de la Serena acusa a Torta del Casar de intentar hurtarle su marca

El director de la firma pacense, Antero Manuel Murillo, desmiente la hipotética unión de marcas de cara al mercado exterior y "tranquiliza" a sus productores

 
 
 Efe
Una sola marca podría aunar a dos de los productos estrella de la gastronomía extremeña: Queso de la Serena y Torta del Casar. La Denominación de Origen cacereña ha abogado por aunar ambas denominaciones para promocionar en el mercado exterior sus productos. De momento, Queso de la Serena asegura no haber recibido ninguna propuesta formal.
El director técnico de la marca pacense, Antero Manuel Murillo, desmiente la hipotética unión de marcas de cara al mercado exterior y "tranquiliza" a sus propios productores.
"Queso de la Serena" ha expresado su "extrañeza" por la actitud de la DOP de Casar de Cáceres, que, "en lugar de formular la propuesta a los representantes de su Consejo Regulador, ha aprovechado una comparecencia para plantear una cuestión estrictamente privada".
Por otro lado, ha señalado que "resulta paradójico" que "Torta del Casar" haga esta petición después de haberse opuesto a la solicitud de modificación del pliego de condiciones de la DOP "Queso de la Serena".
Según ha concretado, la solicitud, publicada el 14 de junio en el Boletín Oficial del Estado (BOE), proponía la ampliación del nombre para llamarse "Queso y Torta de la Serena".
Este Consejo Regulador ha insistido en que "la primera denominación de origen de España en registrar la palabra torta fue Queso de la Serena", que mantiene en vigor en la Oficina Española de Patentes y Marcas la denominación desde el 1 de julio de 1998.
Lo hizo, añade, "seis meses y medio antes que Torta del Casar, que registró su denominación el 16 de enero de 1999".
Por esto, ha subrayado que "resulta intolerable que, trece años después de ese registro, pretenda hurtarse a esta Denominación de Origen el derecho de uso de una marca que legítimamente le corresponde".
También ha criticado el hecho de que la DOP "Torta del Casar" insista, supuestamente, en que "torta" no es un nombre genérico, "a pesar de que hay una sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura que así lo establece".
Murillo ha declarado que, en contra de lo que afirma "Torta del Casar", una sentencia permite designar el concepto de "torta" como un tipo genérico de quesos que se produce tradicionalmente en Extremadura , ha apuntado.
"Una cosa es el nombre de la denominación de origen y otra bien distinta la marca del producto que se certifica y comercializa", que es "Torta de la Serena", según la Denominación de Origen, que ha asegurado que "continuará utilizando en defensa de los derechos de los consumidores y de los miembros del consejo regulador" este nombre. 
Efe
HOY

jueves, 20 de octubre de 2011

El camalote y el nenúfar mexicano se expanden en el Guadiana

Confederación intenta evitar que el camalote llegue hasta Badajoz


La presa de Montijo, a salvo de la invasión, actúa de barrera que impide su propagación por toda la cuenca


 En Badajoz. Las manchas verdes son de nenúfar mexicano. :: C. M.
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Un gesto inoportuno puede desencadenar un desastre natural que debe combatirse con un abultado presupuesto. El mejor ejemplo se ve estos días con el camalote. Una especie invasora que llegó al Guadiana en el año 2004 por el río Ortigas a la altura de Medellín porque alguien la tenía de adorno en su estanque o acuario y la echó al desagüe.
Siete años después, sigue siendo un verdadero quebradero de cabeza que ha requerido de mucho esfuerzo y dinero para intentar mantenerlo a raya. La erradicación total en la cuenca no se ha conseguido. Ha aparecido intermitentemente y ahora, con las altas temperaturas que favorecen su capacidad reproductica, su invasión se ha disparado.
Confederación tiene a sesenta personas retirando camalote a mano y con máquinas entre la presa de Alange y el tramo urbano de Mérida. Además del limpiar el río, el objetivo de este operativo pasa por evitar a toda costa que su invasión llegue hasta la presa de Montijo, un pantano que actúa de paraguas y protege el resto del cauce, incluido el tramo urbano de Badajoz. Los expertos creen que si pasara de esta barrera ya no se podría evitar su propagación hasta Portugal. El paso puede suponer una auténtica ruina para la zonas de regadíos porque la planta podría llegar a paralizar los sistemas de distribución de riego.
Además del trabajo de estas sesenta personas, otro factor a tener en cuenta en esta lucha es la meteorología. Hasta ahora jugaba en contra porque con las temperaturas veraniegas el camalote no tiene problemas para seguir sumando hectáreas de verde en el río y la retirada de los operarios casi no se nota, pero con el termómetro en registros invernales la reproducción se estanca y los trabajos de lucha contra la plaga resultan más efectivos.
De momento, las últimas barreras que hay para controlar esta plaga se encuentran bajo uno de los puentes de Mérida, a varios kilómetros todavía de la presa montijana.
Desde Confederación Hidrográfica dejan muy claro que esta campaña en el entorno de Mérida nada tiene que ver con el otro frente que tienen abierto en Badajoz, donde también se ven manchas verdes y barreras de retención. En este caso trabajan para eliminar el nenúfar mexicano, una especie invasora igualmente, pero mucho menos dañina para la vida del río.
En Mérida. Varios operarios retiran camalote del Guadiana cerca de Mérida. :: HOY
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Nicolás Cifuentes, jefe de actuaciones forestales del organismo y responsable tanto del operativo de Mérida como del de Badajoz, explica que el nenúfar mexicano que invade algunos tramos en Badajoz se asemeja al autóctono, una planta que crece desde el suelo, es decir, tiene raíces en el suelo y por tanto su capacidad de dispersión es muy limitada. Sólo crece en las laderas, mientras que el camalote flota en el agua y tiene una capacidad de dispersión muy desarrollada.
No es casualidad que coincida un repunte del camalote con la proliferación del nenúfar mexicano porque a ambos les beneficia las mismas condiciones -poco caudal, aguas tranquilas o insolación- pero tanto la capacidad de movimiento como de crecimiento no tienen nada que ver.
El nenúfar que ahora se ve en el tramo urbano de Badajoz ha tardado tres años en reproducirse, mientras que el camalote solo necesitaría un mes para ocupar el mismo espacio en el río, según los expertos que trabajan contra las plagas en el Guadiana.
Otra diferencia clara es que al camalote no le afecta la sombra, aunque las condiciones favorables para su propagación se dan con sol, también se reproduce en zonas de umbría. El nenúfar, en cambio, no sobrevive sin luz solar.
A pesar de que no supone una preocupación excesiva para Confederación, cuentan con una barca con cuchilla que arranca la raíz desde el suelo. La operación resulta más fácil desde que hace dos semanas se abrieron las compuertas del azud de la Granadilla. Ahora, con el nivel bajo, los tallos se arrancan en menos tiempo y las máquinas pueden sacar los restos como si trabajaran en tierra. 
Aunque en el tramo urbano de Badajoz no se libra de las invasiones, los expertos reiteran que el verdadero problema se encuentra en las zonas afectadas por el camalote. Nicolás Cifuentes incluso apuesta por mantener una cuadrilla permanente dedicada exclusivamente a esta invasión.
Para evitar que en un futuro se repita con otras especies, ya se prepara una norma a nivel nacional que limite la venta de plantas invasoras en establecimientos especializados. Antes de poner de manifiesto su capacidad invasora, el camalote se solía utilizar como adorno para acuarios o estanques y se sospecha que de esta forma llegó hasta el río.